A dieta de sentimientos y emociones

"Cuando pierdes el control comiendo..."

En algún momento aprendí que si pensaba en mi misma, no me querrían, que ser egoísta era lo mismo que ser mala. Me avergonzaba de todo, sobre todo de ser quien era... Aprendí a controlarme con las personas y a descontrolarme con la comida y no pensaba en nadie más.
Lo que no me estaba permitido hacer en el vida me lo permitía con la comida, pero con respecto a todo lo demás estaba continuamente a dieta, a dieta de sentimientos y emociones, estaba a "dieta de contacto, a dieta de mí". Porque en algún momento aprendí que para que me quisieran, no podía mostrarme tal cual era, que cuidar de mí misma estaba mal, tener necesidades estaba mal y satisfacerlas peor aún... "Una persona que ama piensa primero en los demás"... No conocía otra manera de conseguir lo que deseaba que no fuera renunciar y esperar a que otra persona o el entorno me lo diera.
Y comer fue la única manera que encontré de darme algo a mí misma y de permitirme perder el control. Para cuidarme comía. Me "llenaba" de comida, cuando en realidad lo que quería era que me "llenaran" de aceptación y amor.
Más tarde descubrí que perder el control con la comida fue la única manera de encontrar plenitud. En el proceso de aceptación, descubrí que el descontrol con la comida fue lo único supe y pude hacer para seguir adelante, el entorno en ese momento no podía ofrecerme el apoyo que yo necesitaba.
Al darme cuenta de mi necesidad de ir y venir entre el control y el descontrol pude aceptar que TENGO DERECHO A NECESITAR, A QUERER, A PEDIR Y A TENER.


Comentarios