Cuando tu tristeza es mi tristeza

"¿Puede emocionarse un Terapeuta...?"

Esta mañana tomando un café y un delicioso bizcocho de avena y almendras molidas, hablábamos sobre la importancia de la sensibilidad cuando estamos en terapia acompañando a una persona que sufre. Si queremos estar presentes y disponibles para el otro, no podemos evitar ser "tocados" emocionalmente por lo que le sucede, ya que eso va a marcar el rumbo de una auténtica relación terapéutica.
Toda esta reflexión venía al caso de cómo manejar la tristeza cuando el paciente viene con ella a la sesión y el terapeuta la siente también. Por lo que como es frecuente, recurrimos a un rato de lectura del libro "EL MUNDO DE LAS EMOCIONES" de Mireia Simó Rel donde cada día aprendemos algo nuevo gracias a la claridad, cuidado y delicadeza con las que Mireia las expone: Hoy le tocó a LA TRISTEZA.
Y como que todo lo que hacemos tiene que ver con nosotros, empezamos a notar una cierta tristeza, cerca de la nostalgia… esa “alegría de estar triste” al conectar con los recuerdos y añoranza de cuando hacíamos la formación en TERAPIA GESTALT, donde pudimos disfrutar de la profesionalidad y calidad humana de facilitadores como Mireia.
En ese ciclo de “dejar ir, dejar que pase lo que sentimos”... hemos acabado sintiendo también LA ALEGRÍA de habernos formado y crecido en el Instituto De Terapia Gestalt durante 3 años, sabiendo que en breve, en enero se iniciará por primera vez la formación en TERAPIA GESTALT en Gandía Instituto de Terapia Gestalt Gandia- Centro colaborador, con el mismo equipo docente y siguiendo la misma metodología.
Gracias por venir hasta aquí y seguir apostando después de 30 años por el crecimiento del ser humano. A nosotros la formación nos cambió la vida y ahora nos permite acompañar con un sinfín de herramientas a personas que sufren y quieren ser felices.


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