La vida sólo es camino

"¡Yo soy el único responsable de mi vida!"

Segundo taller de mi formación, ilusionado con un nuevo “maestro y guía” ante mi: Manuel Ramos Gascón (Doctor en Psicología. Psicólogo clínico y Terapeuta Gestalt con más de 30 años de experiencia). Este sí, iba a ser el definitivo, tanto tiempo buscando a alguien que tuviera las respuestas a mis preguntas, que me dijera cuál era mi destino, cuál era mi “misión”, qué tenía que hacer para dejar de sufrir… tantos han pasado por mi vida y al final ninguno ha respondido a mi necesidad… pero este sí, estoy seguro… ¡¡Por fin!!. Me siento identificado con él, porque creo que si lo ha conseguido podrá enseñarme cómo conseguirlo también…
Y en algún momento de ese fin de semana me encontré con mi primer GESTALTZASCA:
“Yo no puedo ser tu guía, pues no conozco tu destino... es más, no conozco ni el mío y si te he de ser sincero, te diré que el que tu buscas no existe, ya que la vida es incertidumbre total... la vida sólo es camino.”
Ante esas palabras, me quedé pasmado inmerso en esa vivencia repentina que explicaba en el primer post de los #gestaltzascas con infinidad de sensaciones y emociones que se conectaban en décimas de segundo y me abrían las puertas de respuestas y puntos de vista que hasta ahora no había tenido en cuenta y que, aunque lo intente no voy a encontrar las palabras para definir mi experiencia.
¿O sea que no me va a decir qué tengo que hacer para ser feliz y dejar de sufrir? ¿Que no me va a decir cuál es mi destino y hacia dónde ir? ¿Qué tengo que hacer entonces? Estas preguntas y muchas más golpeaban mi cabeza, provenientes de mi parte resistente a hacerse responsable de su vida. Mientras que otra parte de mi despertaba, una parte que hasta ahora había estado dormida y que me hizo sentir una paz y liberación que hasta ese momento no había sentido nunca: ¡YO SOY EL ÚNICO RESPONSABLE DE MI VIDA!, nadie puede conocer mi destino, no va a llegar jamás un estado de calma total (¡La vida es movimiento!) y se trata de centrarse en el presente, en la aceptación de que el camino es lo único que existe, con momentos de alegría y con momentos de tristeza… eso es en definitiva VIVIR.
Seguidamente, Manuel definió lo que para él era un Terapeuta Gestalt (y parte lo co-creé yo durante el estado de “éxtasis” producido por mi primer gestaltzasca):
Un Terapeuta no es un guía pues no conoce tu destino, no es un gurú pues no quiere seguidores, no es un maestro pues no tiene las respuestas, no es un médico pues no cura nada. Es más bien un SHERPA, alguien que en momentos de dificultad te acompaña en tu camino hacia dónde tú quieras ir (nadie conoce más de tu vida que tú mism@), te ayuda a cargar con tu peso (mochila) y te presta su bastón (herramientas), justo hasta el momento en que recuperas tu capacidad de autoapoyo, siendo capaz entonces de caminar sol@ de nuevo”.
Gracias Manuel…


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