La presencia de la ausencia

"Elaborando un duelo"

Llegaba a la recta final de mi segundo año de formación como Terapeuta Gestalt, quedaban los 3 últimos talleres del curso después de 23 intensos y nutritivos fines de semana, y se acercaba el número 24 con la temática de la “TEORÍA DEL SELF”, para lo que me dispuse a empaparme del tema en cuestión con la lectura y estudio previo de los completos apuntes que nos proporcionaba el Instituto De Terapia Gestalt cada inicio de curso… En la portada aparecía la autora: Carmen Vázquez Bandín (Psicoterapeuta Gestalt, Psicóloga clínica y Máster en Psic. clínica, Didacta y Supervisora gestáltica internacional, Autora, escritora y traductora de libros y artículos sobre la Terapia Gestalt, Fundadora y directora del CTP Centro de Terapia y Psicología de MADRID, etc…), ¡Todo un ejemplo de vida dedicada a la práctica y difusión de la Terapia Gestalt!.
Y fue entonces cuando recordé que en ese año, en ese taller, en ese fin de semana, en mi formación ella no iba a estar “presente” por la imposibilidad de haber podido cuadrar agendas, dado la gran cantidad de compromisos formativos que una persona tan gestálticamente implicada tenía. Y yo eso, pese a mis deseos, lo sabía desde el inicio de mi formación, aunque me di cuenta de que en el fondo de mi había aún una esperanza resistente y neurótica de que algo ocurriera y “al final” la planificación cambiara inesperadamente y pudiera entonces conocer a Carmen en un “mágico y maravilloso taller vivencial revolucionador de mi vida”.
Y al leer su nombre en los apuntes, todo este recuerdo se me hizo “presente” y un enfado afloró a la superficie en modo de queja: “¿Y por qué a mi? ¿Y por qué justo en esta promoción? ¡Con todo lo que he leído de ella y lo que me encantaría conocerla!... Entré un bucle de los que ya hacía mucho tiempo había desechado de mi vida y que me llevó a cuestionármelo todo, que si mi formación, que si nada era perfecto, que “siempre” algo tenía que fallar… ¡Buf!, cuando me cansé de lamentarme por su “ausencia”, negocié conmigo mismo y decidí sostener mi enfado realizando un ajuste creativo: ME LEÍ LOS APUNTES.
De ellos (¡Y de la “ausente” Carmen!) rescaté un montón de frases, entre las cuales destaqué:
👉 “Allí donde dirijamos nuestra ATENCIÓN y la forma en que lo hagamos, delinea el área de realidad que PERCIBIMOS.”
👉 “Los Terapeutas Gestalt centran su atención en LO QUE OCURRE, por ejemplo, entre ellos mismos y el otro en el campo en el que se encuentran (en ese momento, el lugar donde están, sus pensamientos, sus opiniones, sus recuerdos emergentes en el aquí y ahora, etc.).”
👉 “En la Psicoterapia se desarrolla la EXPERIENCIA REAL, el cómo de lo que está ocurriendo (o NO OCURRIENDO) …”.
👉 “La vida es una constante ACTUALIZACIÓN de nuestra experiencia y junto a los demás CO-CREAMOS la realidad en la que vivimos."
👉 “Tenemos una tarea vital: VIVIR PLENAMENTE la vida a través de la experiencia. Porque son las experiencias, el hecho de vivir, lo que nos permite realizarnos y sentir la plenitud."
👉 “Un Terapeuta Gestalt tiene FE en el campo que integran ambos (Terapeuta y paciente).”
Además de alguna más que “se cruzó” de la bibliografía recomendada, en la que se me hicieron figura unas palabras de Francesetti sobre el DOLOR y el DUELO:
👉 “… nos recuerda lo PERDIDO o que NO ES POSIBLE CONSEGUIR y es también aquí, una forma a de lealtad a todo lo “ausente”, contribuyendo a mantener su “presencia” a través de la dolorosa percepción de la “ausencia”.”
👉 “En el duelo estoy plenamente con LA PRESENCIA DE SU AUSENCIA.”
Con lo que las palabras se ordenaron en mi cabeza CO-CREANDO con Carmen esta conclusión:
“Al dirigir mi ATENCIÓN hacia la PERCEPCIÓN de lo que me OCURRÍA, puede darme cuenta de la REALIDAD de mi EXPERIENCIA pese a que NO estaba OCURRIENDO lo que deseaba, para así ACTUALIZARLA. Y fue así como la pude VIVIR PLENAMENTE, teniendo FE en que también a través de lo PERDIDO o lo que NO PUDE CONSEGUIR, estuve con la PRESENCIA de su AUSENCIA.”
Conecté repasando instantáneamente en pocos segundos todo mi proceso formativo, terapéutico y de crecimiento de casi 2 años: los 23 talleres, las terapias individuales, las grupales, los facilitadores, los Terapeutas, mis compañeros, el coordinador, el ITG, la "revolución" de mi vida… y como en la búsqueda de la supuesta “perfección”, de la ausencia de “momentos malos”, me había olvidado por unos instantes del PARA QUÉ estaba yo “Allí y entonces” y de lo importante que estaba siendo para mi la Terapia Gestalt.
Y la tristeza me sobrevino de repente… ¡GESTALTZASCA!... el doloroso recuerdo del fallecimiento de mi buena amiga de MADRID hacia pocas semanas se hizo “presente”… La negación, el enfado, la negociación y ahora la tristeza: ESTABA ELABORANDO MI DUELO.

Carmen… me di cuenta de que el campo se configura con cada una de las personas que están “presentes” co-creando la realidad vivida, y en consecuencia se configura de diferente forma por las “ausentes”. Puede experimentar que de la misma manera que hay presencia en la ausencia, GRACIAS A TU AUSENCIA PUDE SENTIR MI PRESENCIA.

REFLEXIÓN FINAL:
Estuve dándole muchas vueltas a la publicación de este nuevo #gestaltzascas, ya que aparecía en este orden cronológico en mis recuerdos/vivencias de la formación. Dudaba, por ser muy diferente en cuanto a la forma en que se había producido, si lo comparaba con los otros. Coincidió que justo este fin de semana una de mis compañeras Monica Mateos de la formación, que está realizando también la nueva formación del ITG en Terapia Gestalt desde la teoría del Self/campo con Cármen Vázquez y Matilde García Gestaltropa Tropa, publicó en su Facebook esta frase anotada del taller:
👉 "La presencia es la capacidad para estar disponible para un otro, con los 5 sentidos, aceptando la incertidumbre del proceso y dando un significado, sin juicio, arriesgándome a compartir con el otro lo que estoy sintiendo."

Y fue entonces cuando decidí ARRIESGARME a compartir lo que SENTÍ.

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