Tirar la piedra... y enseñar la mano

"¿Te atreves a hacer un Patxi?"

Casi sin darme cuenta me planté en un nuevo taller de mi formación como Terapeuta Gestalt, uno que esperaba con mucha ilusión ya que la temática tratada era lo que hoy sigo reconociendo como mi pasión: “FACILITACIÓN DE GRUPOS”. Había podido comprobar en mi propia piel durante casi dos años que el proceso terapéutico grupal es totalmente diferente al individual, siendo mucho más rápido en terapia de grupo que en terapia individual, reafirmando así lo que había escuchado sobre la capacidad sanadora que tiene un grupo al estar lleno de “espejitos” en los que reflejarte.
Para dirigir nuestro grupo ese fin de semana apareció todo un experto en el tema: Patxi Sansinenea (Terapeuta Gestalt, Psicólogo Clínico, Doctor en Psicología, Especialista en Terapia de grupos, Fundador del Centro de Psicoterapia Humanista de San Sebastián CPHBidean), con un estilo cañero y provocador pero desprendiendo una seguridad, paz y calma interior envidiables.
Patxi arrancó el taller “calentando” el ambiente (en Gestalt “batiendo el ello”) diciendo que las metáforas gestálticas, como la “empatía”, “fluir”, “alianza terapéutica”… NO existen, ya que NO se pueden comprobar por no ser tangibles. Nos recordó además que las teorías son como “metáforas”, cuentos para fantasear que estamos en el camino. La temperatura subía, en el grupo y dentro de mi…
Destacó que en la terapia de grupo era muy necesario el ESTAR presente, que daría paso al HACER. Añadió que lo importante es la experiencia, lo que pasa y si no ESTOY, me pierdo lo que pasa. Para ello el terapeuta enfatizará en la expresión de cada integrante, subrayará conductas (no las solucionará) y así los demás podrán actuar en consecuencia sin callar nada, ya que todo lo que no se manifiesta es “desconocido” para el grupo y no hay nada más potente que la REALIDAD, lo que no se crea a partir de la realidad se inventa. Más calor en la sala y en mi cuerpo…
Nos siguió “pinchando” para provocar una subida de escalón en la evolución y crecimiento grupal, ayudándonos a salir de la confluencia, resaltando figuras que provocaban “conflicto” y que callábamos por ser unos “bienquedas” según su agitadora opinión. Calor, mucho calor y explosión grupal abocados a la movilización de la energía retenida…
Finalizando el taller, con un guiño y una pícara sonrisa selló el proceso grupal de ese fin de semana con unas reveladoras palabras:
“Ser HONESTO es tirar la piedra y enseñar la mano, asumiendo la RESPONSABILIDAD de cada una de mis pedradas. Eso es lo único que me conducirá irremediablemente a la ESPONTANIEDAD de ser YO MISMO.”
¡BOOOOM! ¡GESTALTZASCA explosivo en mi interior!
Que aclaró:
“No hay nada más importante que la HONESTIDAD, como propuesta para asumir la RESPONSABILIDAD en cada uno de nuestros actos. Lo que nos ocurre es que tenemos miedo a ser nosotros mismos, por la fantasía de que igual el otro no nos quiere. Debemos aprender a manifestarnos sin trabas, sin tapujos, tal y como somos, independientemente de lo que opinen los demás. Esa honestidad es la que activa la ESPONTANIEDAD.”
Seguía la explosión en cadena (o pedradas) de #gestaltzascas dentro de mi.
Y cerró con un:
“CONFIAD… un terapeuta de grupo tiene FE en las personas, confía en los diferentes procesos de autorregulación de cada una de ellas y en el potencial que tiene cada ser humano de crecer y recuperar el control de su vida.“
Gracias Patxi… desde ese taller el grupo creció más aún, y yo fui más consciente de mi patrón de retroflexión que pude trabajar para reconducir y liberar energía estancada, palabras calladas… atreviéndome a ser más honesto en pos de la espontaniedad en mi vida. ¡HAUPA!


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