Semillas gestálticas

   "De vuelta a casa"

Y llegó el final de esta etapa de mi camino, de mi vida… me encontraba ya en el último taller de mi formación como Terapeuta Gestalt, que realizamos de nuevo a modo de retiro en Kadar (www.kadar.es). Para poner la guinda final nos tocaba la temática de “IMPLICACIÓN EMOCIONAL” mezclada de un CIERRE, acompañados para ello por Manuel Ramos Gascón como facilitador, terapeuta, fundador y director de la formación.

En ese intenso fin de semana pude conectar con todas las experiencias de los 3 maravillosos años. Cuantas vivencias, cuanto camino realizado y ¡que rápido pasó!, sentía nostálgicamente. Comenzaba mi duelo, el proceso de despedida, el decir Adiós… mientras asimilaba y me nutría de cada momento, de todo lo que me han aportado mis compañeras y compañeros, los facilitadores, el coordinador… y especialmente de todo lo que yo he aprendido de mí mismo.
Afloró espontáneamente en mí la sensación de que si todo lo que percibo son proyecciones mías, cada persona, cada objeto, cada situación… no es más que un reflejo mío y que, en definitiva, en cada final de etapa, en cada despedida, lo que hago es despedirme de una parte de mi… por eso me “duele” y a su vez me produce una extraña sensación de vacío agridulce, con amor/tristeza por lo que se va y miedo/excitación por lo que va a venir: ¿Será esto el vacío fértil?.
Me di cuenta de lo que es la implicación emocional, de la gran verdad de la frase de los Polster: “El terapeuta es su propio instrumento”, y que dicho instrumento se pone al servicio del paciente en un trabajo especialmente emocional que exige una auténtica presencia. Para ello hay que afinarlo, y parece ser que eso es lo que había hecho durante 3 años, afinar mis cuerdas con cada una de mis compañeras y compañeros al haberme servido de espejitos con su presencia, devolviéndome mis notas con un acorde mayor, pudiendo formar así una bellísima composición.
Y al final del taller, del cierre de los 3 años más importantes de mi vida, entre medio de lágrimas, risas, tristeza, alegría, miedo, expectación… con el corazón latiendo fuertemente pude casi escuchar una voz grupal gestaltzasqueante que me decía:
“Sólo te puedes conocer en relación, cada una de las personas significativas de tu vida te acompaña un tramo del viaje en el camino de regreso a casa, de vuelta a ti, dejando su huella y color en tu alma para siempre”.
Y ahora tengo la absoluta certeza de que sólo me puedo conocer en relación, de que las personas significativas que se cruzan en mi vida y con las que comparto un tramo del camino, me están acompañando hacia el conocimiento de mí mismo, y de que la auténtica presencia de cada una de ellas, su peculiar y genuino color ha sido necesario, dejando una huella en mí para siempre, … llevo un arcoíris en mi alma pintado a pinceladas con el color de las suyas.
Gracias semillas gestálticas ITG 27ª promoción… me he dado cuenta emocionado de que los #gestaltzascas me han servido para revivir cada uno de los talleres y vivencias asociadas, para recordaros a cada una de vosotras y vosotros, para hacer mi propio duelo, para descubrir en quién me he convertido con vosotras y vosotros, para sentir como LLEVO VUESTRO COLOR desde entonces y que me acompaña siempre, en cada terapia, en cada taller, en mi vida.


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