Vllax

"Un poeta del siglo XXI"

Acompaño también a chic@s en la preparación de algún objetivo importante para ell@s, bien sea un proyecto, superar alguna prueba o examen, afrontar una situación vital difícil. Para ello, fusiono mis conocimientos y experiencia como terapeuta con mi amplio bagaje en el mundo de la arquitectura y docencia. Disfruto de esas experiencias, en las que en definitiva vuelvo a verificar que “no hay que hacer nada”, tan sólo acompañar a otro ser humano hacia donde este último necesita y decide ir, en un camino que co-construimos juntos y para el que para ayudarle a transitarlo, le cedo parte de mis herramientas mientras va construyendo las suyas propias y redescubre sus potencialidades.

Una vez a la semana, tengo cita con Jonathan, un chaval de 18 años que decidió prepararse para el acceso a un Ciclo Formativo de Grado Superior de la familia profesional de Imagen y Sonido, encaminado hacia lo que realmente le gusta, que es la creatividad musical. Tomó una decisión valiente dejando el Bachillerato, la presión y exigencia diaria que los estudios le demandaban hizo que, aun teniendo la capacidad, no pudiera con la ansiedad y estrés que ello le provocaba. Y claro, no está dentro de la “norma”, supuestamente ha abandonado el camino que la sociedad y sistema educativo marca a tod@s l@s jóvenes de hoy, ya que se supone que si estudian un Bachillerato (cuanto más difícil mejor), aprueban la selectividad, realizan una carrera universitaria, luego un máster y dominan un par de idiomas, además de trabajar mientras tanto para tener experiencia, pues entonces tendrán el futuro asegurado.
Pero no solemos explicarles lo que posiblemente implica ese camino: “¡Sacrifica el presente, para tener un futuro mejor!”. Quizás tampoco les planteemos: ¿Y si no hay futuro o es diferente al que imaginaban (a la vista está la situación actual)? ¿Y si no es eso lo que quieren? ¿Y si no es su pasión? ¿Y si esa opción no les permite dar y mostrar al mundo sus habilidades? ¿Les explicamos lo jodida que es la vida a veces? Eso no quiere decir que las cosas no cuesten un esfuerzo, no obstante: ¿Escuchamos qué les motiva para esforzarse? ¿El esfuerzo puede transformarse en vocación?
Cuando se topan con los obstáculos que les pone esa vida que de repente se vuelve hostil, cuando sienten el abandono, el rechazo, la soledad, la tristeza, el dolor y la frustración en sus venas por primera vez, es entonces cuando tocan con la realidad que nadie les explicó y que tuvieron que descubrir por si solitos sufriendo.
Justamente y por “causalidad” hablaba hace un par de semanas en uno de mis talleres de todo un descubrimiento que gracias a mi hijo había hecho, uno de “estos raperos” de hoy que la gente mayor solemos calificar como de música-basura, él es Beret y la canción/letra que me impactó fue “Ojalá”. Me di cuenta de que aún hay poetas y personas que “leen” poesía… aunque los tiempos y las maneras han cambiado. Nuestras hijas e hijos ya no leen un libro de Gustavo Adolfo Bécquer, pero canturrean una letra de un cantautor de rap que es para ell@s igual de intensa y habla de lo que sienten y les pasa. Está en nuestras manos acercarnos a ell@s y sus nuevos gustos, si queremos entenderl@s para relacionarnos mejor.
Y hace unos días apareció la sorpresa de Jonathan, me invitó a que escuchara su primera publicación en Spotify, con un tímido: “Puede que no te guste el género, pero por si te interesa a lo mejor te descubro algo nuevo. Quizás no te guste, si es así no pasa nada”. Pues sí que pasó algo, me dejó gratamente sorprendido y emocionado.
Supe entonces que NO TODO ESTÁ PERDIDO HOY, QUE SÍ HAY ESPERANZA PARA LA HUMANIDAD, mientras haya chavalas y chavales valientes como Jonathan que aún a contracorriente, siendo catalogados como los “raros” por ser diferentes, aun sintiendo que no encajan en este mundo agridulce del que nadie les habló, deciden "cantarnos y contarnos" sus sentimientos y emociones desde lo más profundo de su alma, en forma de poesía del siglo XXI.
Podemos aprender mucho de ell@s, les dejamos un mundo caótico y en crisis a todos los niveles, tan sólo tenemos que CONFIAR en que van a saberlo hacer lo mejor que puedan y que encontrarán la solución a sus propios problemas, porque tienen el potencial para hacerlo. Intentemos escuchar lo que nos tienen que decir y acompañémoslos hacia la meta que ellos mismos decidan marcarse. Quizás tan sólo estén pidiendo a gritos que alguien los VEA y tenga en cuenta.
Como dice Jonathan: “Por cada vez que resbalaste y por las que aún resbalas”, a lo que yo te contesto: “Al final, la vida tan sólo se trata de hacerse un resbalador profesional”. Gracias por tus palabras, por tu música, por tu poesía, por tu regalar. Te VEO👁 VllaX.
Aquí os dejo el enlace a su "poesía cantada", y siguiendo sus indicaciones te diré que "puede que no te guste, no pasa nada, pero igual... te descubro algo nuevo":
¿Me ayudas a apoyar a Jonathan y a todas y todos los nuevos soñadores?

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