La unión hace la fuerza

   "Estamos juntos en esto"

Y hoy salí a pasear triste… se me ponen los pelos de punta con todo lo que está sucediendo, me disgusta volver a observar la facilidad que tenemos los seres humanos para polarizarnos y dividirnos. Justo leía a Viktor Frankl estos días, al que tengo muy presente siempre, dado que soy orientador en la Asociación de Valencia que lleva su nombre y recordaba, gracias a sus vivencias, el horror que tuvo que vivir la humanidad a mediados del siglo pasado. Yo creía que ya habíamos aprendido la lección, y que experiencias tan duras y crudas como esa nos habían llevado hacia la máxima de que sólo se superan las dificultades y problemas JUNTOS.

Qué importa si somos hombres o mujeres, si somos blancos, negros o amarillos, si más bajitos o más altos, si tenemos un cuerpo más grande o más pequeño, si tenemos una orientación sexual diferente, si hemos nacido en países dispares pero sobre-vivimos en el mismo, si nuestra diversidad funcional o mental es diversa, si somos de izquierdas o derechas, si somos más viejos o más jóvenes camino de ser viejos, si somos más ricos o más pobres en cosas materiales, si somos más pobres o más ricos en evolución espiritual, si como tipo omnivoro, vegetariano, vegano, crudista, macrobiótica o qué sé yo, si me identifico con un él, ella, elle, ell@, ellx o de cualquier otra forma que me apetezca, … y otras muchas supuestas diferencias que seguramente te vienen a la mente y se te hacen presentes ahora mismo, en estos nuevos a-normales tiempos.
En medio de mi profunda reflexión llena de desesperanza, me encontré con una furgoneta rotulada de una conocida marca comercial, en la que figuraba ese mensaje bien grande, utilizado como una forma de dar ánimos y recordarnos el mayor valor de la humanidad, justo en medio de los difíciles momentos que tuvimos que vivir el año pasado y que aún siguen “coleteando”. Y entonces me pregunto:
¿Se nos ha olvidado que empezamos esto JUNTOS y que sólo podremos transitarlo JUNTOS en un camino que está lleno de incertidumbre? ¿Podemos seguir conectados a nuestra humanidad y compasión? ¿Dónde quedaron los aplausos? ¿El miedo puede ayudar a que aflore lo “peor” de nosotros? ¿Se nos ha olvidado que la unión hace la fuerza? ¿”Ande yo caliente, y ríase la gente”? ¿Mientras sigamos añadiendo motivos para estar divididos… quién se beneficia de ello? ¿Cómo quieres ser recordado cuando todo esto pase? ¿Qué es para ti la libertad? ¿Qué entiendes por amor incondicional?
De nuevo, si quieres y te apetece, te invito a que te contestes libremente a estas preguntas, dedicándote unos minutos de silencio y reflexión, para intentar poner un poco de luz en la oscuridad.
Y es que lo llevamos en nuestros genes, lo primero que hace un ser humano ante un peligro o amenaza, antes incluso de tener miedo, es mirar rápidamente a su alrededor buscando la ayuda, apoyo y protección del grupo. Necesitamos estar JUNTOS.
Hubo alguien que hace más de dos mil años, parece ser que dijo unas palabras muy sabias, alguien que dijo algo así como:
“Amaos unos a otros; como yo os he amado, así también amaos los unos a los otros”.
Y dice la historia que hasta incluso le costó la muerte el atreverse a decirlo, además de que “todos éramos hermanos” o que “había que escuchar al corazón, porque allí encontraríamos a Dios”. Pero decía él, que su amor era más fuerte que todas las muertes, que todos los odios, que todos los miedos.
Quizás estemos invitados a revisar esas palabras, tan necesarias en estas fechas venideras que nos recuerdan su nacimiento.

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